Qué es Conexiones
Cada conexión es un conector configurado hacia un sistema externo. Una vez activa, la IA puede usarla como herramienta durante una conversación: consultar datos y, si lo permites, también crearlos o modificarlos.
ERP y contact center
Siigo y Five9, configurados por un administrador con las credenciales del cliente.
Archivos en la nube
Google Drive, OneDrive y Notion — cada persona conecta su propia cuenta por OAuth.
Lectura o escritura
Por defecto solo de lectura; puedes habilitar operaciones de escritura de forma explícita.
Conexiones de la organización
Un administrador pulsa Configurar en un conector del catálogo (ej. Siigo o Five9), completa las credenciales solicitadas y activa la conexión para toda la organización. Desde ahí, cualquier usuario con acceso puede consultarla.
Mis conexiones (personales)
Para Google Drive, OneDrive o Notion, cada persona conecta su propia cuenta: pulsa Conectar, autoriza en la ventana emergente de OAuth, y listo. Nadie más ve ni usa esa conexión — es completamente personal.
Portales con usuario y contraseña
Muchos sistemas del día a día —portales judiciales, plataformas de entidades, intranets de aliados— no tienen API: solo una pantalla de login. La conexión Portal con sesión los cubre con una sola capacidad: un administrador configura la receta del portal (su dirección, cómo es el login y qué consultas existen) y a partir de ahí cualquier persona autorizada puede pedirle datos al agente en lenguaje natural.
Tu contraseña la escribes tú, y el agente no la ve. La primera vez que pidas algo de ese portal, el chat te muestra una tarjeta de ingreso con dos campos. Se guarda cifrada y ligada solo a tu usuario: nadie más la usa, y la herramienta que el agente maneja no tiene ni siquiera un campo donde quepa una contraseña. Si el portal la rechaza, el chat te la vuelve a pedir una vez y te dice por qué.
Puedes borrar tu acceso guardado cuando quieras desde esta pantalla. Y ojo con una cosa útil: estos portales solo se alcanzan si son públicos en internet. Para una intranet, el camino es la extensión de Chrome, que trabaja dentro de la sesión que tú abres en tu navegador.
Probar mi acceso a un portal
Cuando guardas tu usuario y contraseña de un portal, SIAC los cifra y los deja listos. Eso es todo lo que significa «guardado»: nadie ha comprobado todavía que el portal los acepte.
El botón Probar de tu tarjeta entra al portal con tu acceso, igual que lo haría una consulta, y te dice lo que el portal contesta. A partir de ahí tu tarjeta muestra una de estas tres cosas:
- Guardado, sin probar todavía. Existe, pero nadie lo ha usado.
- Probado (fecha): el portal te deja entrar. Listo para trabajar.
- El portal NO te dejó entrar, con la frase del portal. Esa frase importa: no es lo mismo «usuario o contraseña incorrectos» que «hay una sesión abierta en otro equipo» o «tienes que cambiar la contraseña».
Si el portal te acepta pero te lleva a otra página —un cambio de contraseña obligatorio, un aviso—, SIAC te lo dice con esas palabras y con la dirección a la que te llevó, en vez de decir que tu credencial está mal.
Probar deja una sesión abierta a tu nombre en ese portal, igual que una consulta. En los portales que solo admiten una sesión por cuenta —SGV, VIVANTO y MAARIV— eso cierra la que tengas abierta en tu navegador, y SIAC te lo avisa antes de que pulses. En los demás no aparece el aviso, para que cuando aparezca lo leas.
Lo tienes en los tres sitios: en la web (Conexiones, arriba del todo, en «Mis accesos a portales»), en SIAC Desktop y en el teléfono.
El correo de tu cuenta del portal
VIVANTO sabe cerrar la sesión que dejaste abierta en otro equipo, pero para pedírselo necesita el correo con el que estás registrado en VIVANTO —no el de SIAC—. Por eso su formulario te lo pide, y solo el suyo: los demás portales no lo necesitan y no te lo piden.
Si no lo has guardado, cuando un caso se tope con tu sesión abierta te lo dirá con esas palabras («necesita el correo de tu cuenta: agrégalo en Conexiones») en vez de decirte que tu contraseña está mal. Guárdalo una vez y el servidor se encarga.
Cerrar mis sesiones de portal
El botón cierra las sesiones que SIAC abrió a tu nombre y te dice cuáles cerró y cuáles no, con el motivo. Hay portales que sencillamente no ofrecen «cerrar sesión» —INDEMNIZA es uno—: en esos se suelta el acceso y la sesión caduca sola, y el botón te lo dice en vez de callarlo.
Qué se descargó de cada fuente en un caso
Dentro de cada caso, en la pestaña Progreso, está la sección Fuentes consultadas: un renglón por portal y, dentro, uno por consulta y por persona. Está disponible mientras el caso corre, no solo al terminar: las fuentes se consultan antes del análisis y de cualquier compuerta, así que puedes decidir con la evidencia delante.
De cada consulta verás:
- Si respondió, y cuántas filas. «Sin resultados» no es lo mismo que «no se pudo»: el portal respondió y no hay nada para esa persona.
- Si no respondió, la frase del portal, entera y literal, más qué puedes hacer. Y si el servidor intentó algo por ti —por ejemplo, pedirle al portal que cerrara tu otra sesión—, también te dice qué intentó y qué contestó.
- Cómo se preguntó: el método y la dirección exactos. Con eso puedes repetir la consulta a mano en el portal y comparar.
- Con qué cuenta y a qué hora se consultó.
- Las columnas del portal, con su nombre y su orden, sin traducir: es lo que te deja comparar fila por fila con el portal abierto al lado.
- Cuántas filas devolvió y cuántas se guardaron. Si el portal devolvió más de las que caben, se dice: el resto sigue en el portal.
Cada consulta se puede descargar en CSV, con esas mismas columnas, para adjuntarlo a una auditoría.
Reintentar un portal
Si un portal no respondió por algo que puedes arreglar —tu sesión abierta en otro equipo, una contraseña que corregiste—, arréglalo y pulsa Reintentar este portal. Vuelve a consultarlo entero: todas sus consultas, no solo la que falló, porque cuando un portal rechaza el acceso las demás se saltan con él.
El botón solo aparece si hay algo que reintentar tenga sentido. Ante una restricción de horario del portal o una cuenta bloqueada no se ofrece: insistir no cambiaría nada, y decírtelo es más útil que dejarte probar.
El reintento actualiza la evidencia del caso, no rehace el caso. Si el análisis ya había corrido con lo que había, sigue igual: relanzarlo es una decisión tuya, no el efecto de un botón. Y queda registrado quién reintentó y cuándo, con lo que había antes y lo que hay después.
Que Airo levante un portal por ti
Configurar un portal a mano es posible, pero hay detalles que no se ven mirando la página: si el sistema exige un token de seguridad emparejado, si el acceso correcto se reconoce por la redirección o por una cookie, o si hay que abrir un registro antes de poder leerlo. Pídeselo a Airo: entra una vez con la clave de prueba que le des, mide todo eso y te propone la conexión con sus consultas.
El orden que sigue no se salta: levantar → proponer → guardar → probar → entregar. Guardar y entregar te los pide confirmar, y no entrega nada que no haya probado contra el portal real. Lo que ve mientras explora no se guarda en ningún sitio, y la clave de prueba tampoco.
Si el portal pide segundo factor, tiene captcha, entra por SSO o arma su formulario con JavaScript, Airo te lo dirá de una vez en vez de intentarlo: ese camino es la extensión de Chrome, sobre la sesión que abres tú.
Quién puede usar cada conexión
En Acceso, marca qué perfiles (roles) y qué usuarios específicos pueden usar esa conexión de la organización. Si no seleccionas nada, queda sin acceso para nadie hasta que la habilites explícitamente.
Probar una conexión
El botón Probar la receta hace una llamada real al sistema conectado y confirma si las credenciales funcionan. El resultado (y su mensaje) queda visible en la tarjeta de la conexión para el próximo que la revise.
Ojo con los portales con usuario y contraseña. Ahí «Probar la receta» comprueba la receta —que el portal responde y que el catálogo de consultas es válido—, pero no intenta entrar: la credencial es de cada persona, no de la conexión. Para saber si un portal acepta TU acceso, usa «Probar» en tu propia tarjeta de Mis accesos.
Usarlas desde el Asistente
En Asistente, activa una o más fuentes con un clic y hazle preguntas en lenguaje natural — la IA decide qué herramienta de la conexión usar para responderte con datos reales.
Servidores MCP
Un servidor MCP es un proveedor externo de herramientas (el estándar Model Context Protocol). En SIAC nunca se conecta «en bruto»: el administrador lo registra, descubre sus herramientas y las cura una por una — título en tu idioma, nivel dentro de su caja, icono, riesgo y si escribe o no. Solo al aprobar se convierten en Habilidades versionadas que puedes poner en Cajas de herramientas y conceder a agentes.
- Los agentes nunca ven MCP. Reciben Habilidades, con las mismas podas, conexiones y confirmaciones humanas de siempre.
- Lo aprobado queda sellado. Si el servidor cambia sus herramientas después, SIAC lo detecta como deriva y exige re-aprobación — jamás un cambio silencioso de lo que el agente ejecuta.
- Un servidor puede tener 50 herramientas y tu agente recibir 5. La exclusión vive en la aprobación; el recorte fino, en cada asignación de caja.
- Emergencia: bloquear un servidor lo apaga en todas partes al instante y queda en la auditoría.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo desconectar mi cuenta personal de Drive? Sí, pulsa "Desconectar" en la tarjeta de esa conexión.
- ¿Por qué no veo el botón de Configurar en algunas conexiones? Solo los administradores configuran conexiones de organización; los usuarios normales solo ven las que ya tienen acceso.
- ¿Qué pasa si activo "Permitir operaciones de escritura"? El agente de IA podrá crear o modificar datos en ese sistema, no solo consultarlos — actívalo con cuidado.